Lo he intentado. En serio. Me he esforzado, aunque desde el principio tenía mis reservas, pero ha podido conmigo. Y eso que me gustaba el personaje, y la idea de la partida. Eso de ir explorando unas tierras, librándolas de problemas, hasta crear un reino propio me parece una idea brutal, es más, seguramente la aproveche en alguna partida futura, sin duda.
Pero a pesar de las cosas buenas, el sistema me saca de la partida. Me es imposible disfrutar cuando estoy TAN encorsetado. Y no es cosa del Director, aunque considero que gestionar una partida como Kingmaker, que básicamente es un “sandbox” orientado a las hostias no puede ser fácil. De hecho si aguanté tantas partidas fue por el Director.
Mi forma de entender y disfrutar el rol parte de la premisa de que puedo hacer lo que quiera con el personaje, o al menos, deben hacerme creer eso mismo. Y con el sistema que usa Pathfinder es imposible. Sé que es un debate eterno, y habrá quienes me salten con el típico “pues yo en D&D interpreto y tal y cual” y oye, si lo hace, pues perfecto, y si lo disfrutan pues mejor para ellos, pero no es mi caso.
A mí, el que en un combate, me saquen un mapa hexagonado, me digan aquí hay esto, aquí esto otro, y me digan, si te mueves más de 5 pies, pasa esto, si te intentas escapar del combate, te hacen un ataque de oportunidad… me jode por completo la partida.
Pongo un par de ejemplos:
Sala hexagonal, con un bicho. Voy con mi caballero, que lo único que puede hacer es pegar. SE ACABÓ. Da igual lo que describas, da igual lo que intentes. Si no tienes la dote… pegas y se acabó. Y me veo a mi compañero bailoteando alrededor del bicho contando casillas a ver si llega hacia no se qué lado. Y yo ¿Por qué no le pegas? Es que para flanquear hay que estar en X posición, si no, no cuenta…O_o
Otro ejemplo… estamos en un pasillo. Vienen unos bichos, y yo y el otro pj empezamos a currarnos. Me coge una araña, me parte en quince, y me deja inconsciente. Digo yo, bueno que se adelante el otro pj y siga luchando. No, es que la casilla está ocupada… Lo único sería, que el pj de Saulo retrocediera 5 pies, y así entro yo. Y yo… no puede saltar por encima? No, no se puede.
Para mí esto es el ANTI ROL. Al que le guste perfecto, pero yo no lo quiero ni ver. Esa fue la razón por la que odié D&D en su momento, y he necesitado sólo 4 o 5 partidas para descubrir lo que ya supe en su momento. Jugar con miniaturas y mapitas, para mí NO ES ROL Y NO ME DIVIERTE. Que mi personaje no puede hacer nada, porque no tengo la dote adecuada, para mí NO ES ROL Y NO ME DIVIERTE. Y así, ad infinitum.
Es una putada, porque creo que Paizo está haciendo cosas muy guapas, y está sacando aventuras, que creo que es de lo que adolece el rol hoy en día. Muchos básicos y pocos módulos. Pero bueno, es lo que hay.
Así que básicamente, ¡ahí te quedas Pathfinder!