12 may 2009

Cabecera Fallida

¡Saludos a los Viajeros!

Después de pasarme por el blog de Tierra de Bardos, pude ver como su autor, que tambíen se pasa por estos lares de cuando en cuando, había cambiado la cabecera.

Bien, pues como yo había instalado el Photoshop con la intención de currarme un mapa guapo de mi mundo, me dije: ¡Pues vale, me curro una cabecera!

Tras estar trasteando un rato con el programita de marras, me salió algo parecido a esto:


Vale, no es que sea una gran cosa, pero oye, orgulloso me siento de mi obra. Pues cual fue mi sorpresa al comprobar que, con la plantilla de blogger que había instalado, no podía poner una imagen de cabecera. Es más, ni siquiera puedo añadir una descripción al blog!!

Y lo intenté, vaya que si lo intenté. Literalmente, me pasé media noche con el maldito cógido html, dejandome la vista en un intento de modificar la plantilla sin joderlo todo. Entonces, se me planteó una disyuntiva:

¿Cambiar la plantilla por otra menos vistosa, pero más "modificable" o dejar la que está y que le den a la cabecera?

Bueno, paranoias mías, pero ya llené una entrada chorra más jeje. Ah, y también postee la imagen, que para eso me la "curré".

Saludos

11 may 2009

Críticas de Cine 9: Star Trek

¡Saludos a los Viajeros!

Hoy voy a hacer la reseña de la última película que he visto en el cine, en este caso la nueva Star Trek, dirigida por J.J Abrams, el creador de Perdidos.





Por lo pronto, debo decir que me ha gustado, y mucho. Que el director sea considerado un genio por muchos era una cierta garantía de éxito, pero no las tenía todas conmigo cuando entré en la sala.

Nunca he sido excepcionalmente aficionado a la ciencia ficción, por ejemplo, las películas antiguas de Star Wars, aunque entretenidas, no es que me vuelvan loco, precisamente. Aún así, disfruto con joyas como Firefly, que me parece una serie excepcional, y cuya cancelación merecería una tanda de asesinatos en serie…

Por lo tanto, soy un completo desconocedor de todo el universo “trekkie” salvo el famoso “teletranspórtame Scottie”, los klingon y Spock. Es más, recuerdo haber ido a ver una película de Star Trekk al cine, protagonizada por Charles Xavi…digo Picard, que me dejó bastante frío.

Entenderéis entonces que fuera un poco reticente a dicha sesión. Pues nada más lejos de la realidad, porque salí encantado. La película tiene todos los elementos que me gustan de la Sci Fi. Acción a raudales, personajes carismáticos, un villano muy molón, y efectos especiales de última generación. Si a eso le añadimos un guión resultón, pues oye, mejor que mejor.

Debo suponer que los fans de Star Trekk encontrarían bastantes guiños a la serie original, pero para un neófito como yo, esta película es un muy buen inicio para conocer los entresijos trekkies.

Entrando en el apartado del reparto, debo decir que, a mi parecer, ha estado muy acertado. El nuevo capitán Kirk, aunque algo típico, cumple con su papel de chulo macarrilla pero de buen corazón, y nuestro querido Sylar hace de un Spock casi calcado al original (joer, se parecen un montón la verdad…)

No quiero destripar nada del argumento, pero en definitiva, como se puede ver en los trailers y en las sinopsis, se trata del inicio de todo, las aventuras que juntaron a toda la famosa tripulación a bordo del U.S.S Enterprise, comandada por el Capitán Kirk. Por en medio metemos paradojas temporales, batallas estelares y alguna cosilla más.

Por mi parte al menos, muy muy recomendable. Ah, y también para aquellos que no son excesivamente friáis (que somos pocos jeje) porque mi novia la vio, sin tener maldita idea, y también le encantó.

Mi nota: 8

8 may 2009

Entre las Sombras (Parte 1)

¡Saludos a los Viajeros!

Como dije un par de entradas atrás, voy a postear la primera parte de la campaña que estoy dirigiendo, ambientada en un mundo propio. He aprovechado para practicar mi "técnica de escritura" y he narrado este encuentro más como una novela o relato, que como crónica de la partida, pero bueno, espero que se entienda.

No me machaquen mucho, que apenas lo he podido revisar, porque lo escribí en los tiempos muertos del curro.

Saludos


Entre las Sombras (Parte I)

El sol comenzaba a asomar entre los nevados picos del este, lanzando sus rayos sobre la pequeña aldea construida al lado de un arroyo de aguas cristalinas. Unos tañidos rompían la quietud del alba, un sonido lo suficientemente alejado como para no despertar a los vecinos de Aguasclaras, que aún disfrutaban del cálido abrazo del sueño.

Cuando la luz de la mañana cayó sobre la pequeña forja, situada a varios centenares de metros de las casas vecinas, el fornido hombretón que se afanaba sobre el yunque cesó de golpear. Soltó el martillo en el suelo, y con unas grandes tenazas, sumergió el metal incandescente en una cuba de agua fría.

El líquido siseó y barboteó, expulsando una intensa nube de vapor, que al disiparse reveló la pretérita forma de una hoja de espada. Con una enguantada mano, el herrero se secó el sudor que perlaba su frente, apartándose los cabellos negros de delante de sus ojos, sin poder evitar una sonrisa de placer al contemplar la evolución de su trabajo.

El hombretón, de nombre Joram, se quitó el mandil de cuero y los guantes, colgándolos sobre un oxidado gancho clavado a una de las vigas de madera. Con paso tranquilo salió al exterior, notando el frío de la mañana en contraste con su piel ardiente, y alzando un cubo lleno de agua, se lo arrojó encima, aliviando su calor y despejando su agotada mente.

Había trabajado durante toda la noche, y el cansancio comenzaba a hacerse notar en sus doloridos músculos, pero era la única forma de terminar el trabajo. Al vivir en una aldea tan apartada de la ciudad de Khyne, el Hogar de los Sabios, dónde se reunían los más importantes miembros de los Gremios Obreros de Kaldria, tenía que aprovechar en las ferias semanales que allí se celebraban para vender sus productos.

Tras beber un poco de agua, que se llevó la sequedad de su garganta, se preparó para continuar con el trabajo, pero un sonido familiar le llamó la atención. La forja estaba construida cerca del sendero que conducía a la aldea, de forma que todos los viajeros que recorrían ese camino, pasaban por delante de ella.
Y aquel sonido, sin duda emitido por los cascos de un caballo, indicaba la llegada de un madrugador viajero.

Por uno de los recodos del sendero apareció un jinete, guiando un hermoso corcel de color gris oscuro, de largas zancas. El que lo montaba era un hombre alto, de cabellos rubios y mirada penetrante, que cabalgaba con porte erguido, sujetando las riendas con la siniestra. Sobre la cota de mallas que tintineaba levemente a cada paso de la montura, vestía una sobrevesta gris, con un pequeño símbolo a la altura del corazón, un dragón con las alas extendidas, bordado en hilo dorado.

Joram aunque intrigado, no se sorprendió de la presencia de un Caballero del Dragón en Aguasclaras, a fin de cuenta, el sendero que atravesaba el pueblo se unía al camino real que llevaba al Alcázar del Este, uno de los bastiones más importantes de la Orden.

- Buenos días, maese herrero -saludó el recién llegado, con una inclinación de cabeza-¿Sabéis dónde puedo echar un trago por aquí? Tengo la garganta llena de polvo del camino…




-¡¡Os lo juro, cayeron sobre el pueblo como una jauría hambrienta!! - la cascada voz del anciano fue ahogada por las carcajadas que resonaron en la atestada sala de la posada.
-¡¡No os ríais, malditos!! -exclamó el viejo campesino-Yo estaba allí cuando ocurrió todo.

El Viejo Oddar, el más anciano del lugar, con casi noventa años a sus espaldas, contaba tal y como había hecho cientos de veces, el último ataque que Aguasclaras había recibido por parte de los habitantes de las Tierras Muertas, pero el resto de vecinos, mucho más jóvenes, se lo tomaban a risa.

El Iniciado, que se había despojado de los atavíos de su Orden y se encontraba sentado en una desvencijada silla de madera, no pudo evitar esbozar una sonrisa, al tiempo que tomaba algo de vino, rodeado de campesinos curiosos que le hacían innumerables preguntas sobre los acontecimientos del Reino.

Joram, sentado un par de asientos más allá, apoyaba los pies sobre la mesa al tiempo que apuraba el último trago de cerveza. Se había hecho tarde, y al día siguiente tendría que madrugar si quería terminar su trabajo, así que con un largo suspiro, se puso en pie y se despidió de los parroquianos.

Al salir al exterior, inspiró profundamente, llenando sus pulmones de aire puro, y se encaminó hacia su hogar, sumergiéndose en los sonidos de la noche. Mientras caminaba, silbaba entre dientes una vieja tonada infantil, completamente despreocupado.

De pronto, una extraña luz a su izquierda le llamó la atención. Se detuvo, escudriñando las profundidades del bosque, intentando descubrir que había sido aquel repentino fogonazo, cuando se volvió a repetir. Una vez, y otra más, en diversos puntos en el interior de los árboles.
Antes de que pudiera reaccionar, la noche se cubrió de fuego. Primero fue una, pero a esta primera la siguieron muchas más. Proyectiles ardientes que comenzaban a clavarse en las casas de la aldea, ardiendo fácilmente al contacto con la madera.

Paralizado, Joram no pudo hacer otra cosa que contemplar cómo unas figuras sombrías, oscuras como la misma noche, se deslizaban entre la vegetación en dirección al pueblo.

6 may 2009

Recomendación: Tierra de Bardos

¡Saludos a los Viajeros!

En mis vagabundeos habituales por la Red ( y gracias al aburrimiento del curro, todo hay que decirlo...) encontré hace varios días el blog de un escritor valenciano que, como han hecho muchos, entre los que me incluyo, ha desarrollado su propio mundo, llamado Erian, en el que ambientar sus historias.

En el blog ha colgado varios relatos, ambientados en dicho mundo, en los que se nos da una muestra de la imaginación y el buen hacer del autor. ( Me encantan los Caballeros del Fénix jeje). Ya lo enlazado en mi blog, pero por si acaso, os repito la dirección, para que no lo perdáis de vista.

http://tierradebardos.blogspot.com/

Saludos

Alsharak

5 may 2009

Recordando Viejas Glorias: Blade

¡Saludos a los Viajeros!

Mientras preparo la lista de entradas que tengo pendientes (se me acumula el trabajo…) hoy aprovecho para hablar de una película que para mí fue un mito en su momento, y que aprovechando su reposición ayer por la noche, pude comprobar que sigue manteniendo frescas todas aquellas cosas que me encantaron en su momento.

Estoy hablando de Blade, esa película protagonizada por Wesley Snipes, Kris Kristofferson y Stephen Dorff, en la que Snipes daba vida a un cazador de vampiros de estética muy molona, basado libremente en los comics Marvel.



Sí, soy consciente de que la película fue atacada por la crítica, y de acuerdo, no voy a negar que como película en sí, sea mala. Su argumento está cogido con hilos, tiene fallos a mogollón (como demonios nace un vampiro de pura sangre?????) y unas interpretaciones cuanto menos, cuestionables.

Pero me encanta. Me gusta tanto que la fui a ver cuatro veces al cine en su momento, y aún hoy, cada vez que puedo la veo. ¿Por qué? Os preguntaréis, y voy a hacer un pequeño resumen de las cosas que me gustan.

Su estética. Blade mola mucho, digan lo que digan. Vale que es raro que un tío se pasee por la calle así, con espada incluida, y nadie diga nada, o que el tío haga mil flipadas y no se le caigan las gafas de sol, pero que queréis, el tío mola un huevo.

Las coreografías de artes marciales. Me encanta el estilo seco y duro de Snipes, con golpes muy marcados que refuerzan la sensación de fuerza. Se nota que el actor es experto en artes marciales, pero en ninguna de las posteriores (que no me gustan…) se repiten estos magníficos combates.

LAS DOS ESCENAS. Así, con mayúsculas. La película tiene dos escenas clave, que son las que aún en día me siguen flipando. La primera, la de la discoteca del inicio, que ayudada por una banda sonora espectacular, se queda marcada en la retina.
Y la segunda, la final, cuando Blade bebe la sangre de la protagonista, y recupera sus fuerzas, repartiendo a diestro y siniestro.

Vampiros, hostias, protas molones… ¿Que más se puede pedir? En definitiva, un clásico.

Lástima que ninguna de las posteriores le lleguen a la altura, a pesar de Guillermo del Toro. Como dice el amigo Blade:

¡Se ha abierto la veda de los chupacuellos!