4 jun. 2013

Arrow

¡Saludos!

Este último fin de semana he terminado de ver la primera temporada de Arrow, la serie de la cadena americana CW que está basada en el personaje de Flecha Verde de la DC.

Vaya por delante, como he dicho varias veces en este blog, que soy mucho más de Marvel que de DC, con lo que realmente nunca he prestado mucha atención al personaje original, además que su disfraz, estilo Robin Hood nunca me gustó. De hecho, uno de mis héroes preferidos es Ojo de Halcón, que es el equivalente Marvel de Oliver Queen.

Bueno, el Clint Barton original me refiero, que en la actualidad… digamos que Ojo de Halcón está un poquillo desdibujado (es lo que tiene que la Bruja Escarlata te desintegre y esas cosas), pero ese es otro tema.

Me acerqué a la serie con un poquillo de recelo. Por un lado, como decía, no soy fan de DC, pero por otro, soy bastante fan de los comics de supers, así que no podía dejar pasar una serie de esa temática. Vi los primeros capítulos, y bueno, estaba entretenida. Se podía pasar, aunque los primeros episodios eran un pelín repetitivos.

Pero bueno, comparado con Smallville era una maravilla. Un 70% del capítulo acción y un 30% problemas personales / amorosos es un porcentaje aceptable en este tipo de series, no como con la serie de Mister Kent, que empezó con un 50/50 y terminó con pasteleo en tres de cada cuatro capítulos.

Pero en el caso de Arrow, la serie ha ido mejorando capítulo a capítulo, a medida que se iba desvelando la trama de la isla, junto con la aparición del cabroncete de Malcolm Merlyn (qué grande Barrowman) y unos secundarios cuanto menos curiosos (me encanta Felicity :-p).

Y ya los últimos dos, tres capítulos han sido espectaculares, he terminado encantadísimo y con ganas de más. Vamos a ver, no es perfecta ni mucho menos, ni se va a ganar trescientos mil premios como Modern Family, Juego de Tronos y similares, pero es una serie trabajada, sabiendo cuáles son sus virtudes y aceptando sus defectos.

Me hace recordar a Sobrenatural, una serie que, sobre todo en sus primeras temporadas, tenía los problemas que tenía (presupuesto y tal),pero que casi, casi es una serie de culto, y más para los frikoides como nosotros.

Qué sí, que el actor que hace de Oliver tiene menos expresividad que un bloque de cemento, y que Diggle, aunque está muy tocho, tampoco es un portento de actuación, pero qué coño, a nosotros lo que nos interesa es cuando está encapuchado y lanzando flechazos a diestro y siniestro.

Ah, y no me olvido de las referencias al comic que se van desperdigando por ahí. Slade, Roy Harper y sus jerseys rojos, la cazadora (aunque no entiendo mucho lo que hicieron con este personaje).

Creo que todos los aficionados al comic deberían verla, y para los que no lo sean, también es entretenida, que la verdad, de vez en cuando está guay estar un ratillo palomitero como el que más.

Ah, y qué rica esta Laurel XDDD



P.D: Oye, y con esto, ya tengo una chorrientrada pal blog, que lo tenía abandonado.