17 oct. 2013

Sobrenatural 8ª Temporada

¡Saludos!

Ayer terminé de ver la octava temporada de Sobrenatural, la serie en la que los hermanos Winchester se parten la cara contra todo tipo de criaturas sobrenaturales.

Vaya por delante que soy un declarado fan de la serie. Una serie ultra friki, que con escasos medios, nos da historias espectaculares y unos personajes extraordinariamente carismáticos.

Considero que las cuatro primeras temporadas de la serie son muy buenas, sin muchas pretensiones dan un entretenimiento de calidad. Vamos, que me encantó desde ese primer capítulo con la fantasma de la carretera.

Pues he terminado esta temporada con una sensación agridulce. Por un lado, contento, porque es sensiblemente mejor que la anterior (pésimos los Leviatanes), y que me sigue entreteniendo lo suficiente como para sentarme a ver las andanzas de los Winchester, y da algún que otro capítulo memorable (todavía me estoy riendo con el capítulo del rol en vivo y el discurso final).

Pero aunque sigo disfrutando de la serie, me queda el regusto amargo de comprobar que la serie cada vez pierde un poco más de fuelle y siguen alargando el chicle más y más. De seguir a sí, presiento que van a tirar por el váter todo lo conseguido con el paso de los años.

Ojo, entiendo que los personajes han evolucionado. Soy consciente que el Dean de ahora, con todo lo que ha sufrido, no puede ser ni de lejos el loco que perseguía a las nenas y con el que te partías la caja en cada capítulo. Y que Sam ha dejado de ser ese joven idealista que trata de apartarse del negocio laboral.

Pero precisamente eso era para mí Sobrenatural. Dos hermanos que se enfrentaban a su legado con cierta despreocupación e idealismo. Ahora todo es más trascendental, más sufrido. Y la verdad, después de tres temporadas seguir con las historias de desconfianzas entre los hermanos y de sufrimientos callados, de secretos y mentiras… joder, cansa un poco.

Incluso un personaje tan molón como Castiel ha terminado algo desdibujado con el paso de las temporadas.
Pero bueno, seguiremos disfrutando de los, cada vez menos habituales, chispazos de genialidad y deseando que los que llevan el timón de la serie den un golpe en la mesa y se salgan del “guion carril” que se han metido en los últimos tiempos.


Por lo pronto, la nueva temporada empieza con una idea potente, con esa “Lluvia de Ángeles”, que por cierto, es una escena muy espectacular. 

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