22 mar. 2009

Año 485: De cómo los valientes Gunner y Loic fueron armados caballeros

“¡Acercaos! ¡Venid todos a escuchar mis palabras! Yo, Gaeldas el Bardo, os contaré las aventuras y desventuras de grandes héroes.

Narraré la leyenda de Sir Gunner el Sajón, el Oso de Salisbury, caballero sin par en toda Britania.
Conoceréis las hazañas de Sir Loic, el Caballero de la Lanza, hábil y astuto, de ingenio tan afilado como el de una espada.

¡Venid y acercaos he dicho!
Pues así comienza su historia…”


Amanecía un nuevo día en las fértiles tierras de Salisbury, bajo el mandato del noble Conde Roderick. La primavera ya había llegado, y el sol se alzaba, imponente, en medio del azul firmamento.
En Tilshead, desde el castillo de Sir Elad, un veterano caballero que desempeñaba el cargo de Alguacil de Salisbury, se escuchaba el inconfundible sonido de un entrechocar de aceros. En el patio de armas, dos jóvenes escuderos entrenaban con fiereza.

Uno de ellos era alto y corpulento, de cabellos rubios y tez pálida. De no ser por su vestimenta, podría haber pasado por un berserker sajón recién desembarcado. Era Gunner, hijo de Eric, cuya familia descendía de aquellos extranjeros que llegaron a Britania invitados por Vortigern.
Tiempo después, obtuvieron el pequeño feudo de Stapleford, cuya heredad pasará al joven Gunner si Dios lo quiere.

El otro combatiente, más esbelto y ágil, se movía con destreza esquivando a duras penas los poderosos tajos que Gunner asestaba. Su nombre era Loic ap Tonan, un auténtico celta, cuya familia poseía el señorío de Newton Tony. En su atractivo rostro se dibujaba una mueca de concentración.

En ese momento, Sir Elad entró salió de la torre, murmurando por lo bajo una sarta de maldiciones. Según les contó el viejo caballero, los campesinos de la aldea de Imber, no dejaban de quejarse acerca de una especie de oso devorador de hombres. Como el Conde no podía permitirse el lujo de perder ningún caballero en semejante empresa, el Alguacil envió a ambos jóvenes, que aceptaron encantados su ofrecimiento.

Partieron sin demora, y pronto encontraron al Padre Garr, un orondo y campechano sacerdote que los puso en antecedentes.

- Os juro que ese oso no es un animal común. ¡Ya ha matado a más de cuatro hombres! ¡Debe ser una criatura del Infierno – El Padre Garr, informando a los escuderos

Con la ayuda de John el Triste, un buen cazador de la aldea, los escuderos se adentraron en el bosque cercano, en busca de la pista del temido animal. Sorprendentemente, decidieron ir a pie. Loic, haciendo gala de una pericia notable en el arte de la Caza, encontró un viejo rastro, que sin duda pertenecía al oso.
Sin perder un segundo, se lanzaron tras su pista, hasta llegar a una pequeña cueva, donde la bestia, que resultó ser hembra, alimentaba a sus crías ¡Con trozos de carne humana!

Con un alarido desafiante, Gunner el Sajón se lanzó al ataque. El oso, sorprendido ante tan temeraria acción, se alzó sobre sus fuertes cuartos traseros bramando de furia. Mientras tanto, Loic se acercaba al animal con cautela, empuñando la lanza.
El oso embistió con fuerza, pero Gunner detuvo el golpe con su escudo, para contraatacar con un potente golpe que alcanzó al animal en una pata. Loic clavó su lanza en un costado de la bestia, y en ese momento, en un alarde de fuerza y habilidad, Gunner incrustó su hacha en la cabeza del oso, que cayó pesadamente al suelo.
Loic, impasible, acabó con las pequeñas crías, aduciendo que eran un peligro una vez que han probado la carne humana.

Cuando llegaron al pueblo, se organizó una celebración. Todos aclamaban a sus nuevos héroes, incluso las jóvenes en edad casadera los miraban con timidez. Gunner, se subió a un taburete, impresionando a todos los presentes con el relato de sus hazañas. Desde ese día, fue conocido en Imber como Gunner Mataosos.

- ¡Era un animal enorme, de más de dos metros! ¡Qué digo dos, tres metros! Y sus ojos infernales me miraban con odio, más yo no tuve miedo! Y de un solo golpe de mi hacha, la bestia cayó a mis pies! – Gunner, impresionando a su audiencia con un crítico en Oratoria.

Al día siguiente partieron, dejando atrás a los agradecidos campesinos, pero la tranquilidad del viaje no fue duradera. A lo lejos, los jóvenes vieron humo, y sin dudarlo se lanzaron al galope. En una pequeña aldea, unos bandidos asaltaban a los pobres campesinos. Gunner lanzó un tajo, y casi partió por la mitad a uno de los bandidos. Su camarada, bañado en sangre, se rindió al momento.
Loic atacó, pero la fortuna quiso que su lanza se partiera al chocar contra el escudo de su enemigo. Descabalgó con habilidad, y con una espectacular maniobra de combate, terminó con la hoja de su otra lanza apoyada en la garganta del bandido. Éste pidió piedad, y los escuderos se la dieron.

Interrogaron a los bandidos, y se enteraron sorprendidos, que había una banda que operaba desde el bosque, y que alguien guiaba sus ataques. Con tan importante información en su poder, los escuderos no perdieron tiempo, llegando a la ciudad de Sarum, donde estaba la corte del Conde Roderick.

Allí acompañados por Sir Elad, fueron recibidos por el Conde, que los felicitó por sus actos, y decretó una fiesta en honor a los escuderos. En dicha fiesta, se les informó a los jóvenes que serían armados caballeros, honor que ambos aceptaron encantados.
Pasaron la noche en vigilia, Gunner en la capilla como buen cristiano, y Loic bajo la luz de las estrellas, según sus creencias paganas.

Al día siguiente, el Conde Roderick les tomó los juramentos de lealtad y caballería y les entregó sus armas, armadura y espuelas. La corte los aclamó, y ese gran día, comenzaron sus andanzas, que serían recordadas para siempre.

Los Caballeros en 485

Sir Gunner (Edad 21)
Caballero Celta Cristiano, Caballero Mantenido, Gloria 1173
TAM 18, DES 7, FUE 16, CON 12, ASP 10
Habilidades principales: Hacha 15, Batalla 13, Percepción 10
Rasgos y Pasiones famosas: Justo 16

Sir Loic (Edad 21)
Caballero Celta Pagano, Caballero Mantenido, Gloria 1200
TAM 17, DES 13, FUE 8, CON 11, ASP 12
Habilidades principales: Lanza 15, Coquetear 13, Cazar 10
Rasgos y Pasiones famosas: Generoso 16

2 comentarios:

mondragon lasombra dijo...

jejeje ahora a rezar a los dioses de los dados para que nos suban las habilidades en invierno

Alsharak dijo...

Joer, la verdad que sí, porque en algunas habilidades vais cortitos cortitos... pero bueno, ese es el reto jaja.

Saludos!